Un saber hacer artesanal desde 1979

Desde 1979, la familia Noyez elabora las Noisettines du Médoc en su pueblo de Blaignan, en la región vinícola de Burdeos, Francia.

Más de 45 años de artesanía, una receta inspirada en 1649, productos elaborados íntegramente a mano y cientos de miles de visitantes recibidos en nuestro obrador familiar.

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Confitería artesanal en Gironda, Francia

Los años 70

1979: nacen las Noisettines du Médoc

Las Noisettines du Médoc fueron creadas a finales de los años 70 por Edith y Michel Noyez en una antigua bodega del pueblo de Blaignan, entre los viñedos de la región de Burdeos.

Edith, costurera, y Michel, cocinero, decidieron instalar su hogar en este edificio en ruinas de más de 200 años. Con pocos recursos, comenzaron a restaurarlo para construir allí su vida familiar.
Fue entonces cuando Michel decidió reinventar para Edith una antigua receta de 1649. Tras numerosos ensayos con la avellana, un fruto que siempre le había gustado, creó la Noisettine.

Así nació la Noisettine: una avellana cocida lentamente en un almíbar casero y recubierta después de un caramelo aireado, delicado y crujiente.

Los orígenes de las Noisettines du Médoc con Edith y Michel Noyez

Los años 80

Edith y Michel comenzaron a trabajar juntos en su pequeña empresa familiar, elaborando las Noisettines en los fogones de su propia cocina.

Michel trabajaba por la noche y preparaba unas 15 cajas cada 40 minutos en pequeños recipientes de cobre, para que Edith pudiera llevarlas a las ferias y los mercados locales a primera hora de la mañana.
El boca a boca comenzó a dar sus frutos y los primeros visitantes de Blaignan, de los pueblos vecinos y de lugares más lejanos se acercaron a la casa familiar.
Michel pasaba a menudo jornadas enteras cocinando para responder a la demanda.

En 1982 conoció a unos profesores del departamento de ingeniería mecánica del Instituto Universitario de Tecnología de Talence, cerca de Burdeos. Estos diseñaron un prototipo de máquina con un piñón de bicicleta, un motor de limpiaparabrisas y una cadena de motocicleta para hacer girar un recipiente de cobre sobre un quemador.
Gracias a este ingenioso sistema, Michel pudo elaborar tandas regulares de 2 kg de Noisettines cada 25 minutos y atender a un número creciente de visitantes.

Los primeros años de elaboración de las Noisettines du Médoc en recipientes de cobre

Un reconocimiento creciente

Edith y Michel recibían visitantes de toda Francia. En 1985, con el apoyo de la Cámara de Oficios y Artesanía, construyeron su primer obrador profesional junto a la casa familiar. Esto les permitió trabajar y recibir al público en mejores condiciones.
¡También contrataron a su primera empleada!

Edith comenzó a recibir a los visitantes vestida con un traje tradicional y a contarles la historia de la familia durante las visitas. Por entonces esperaba a su hijo Romain, que nació en 1986.

El esfuerzo de Edith y Michel les valió tanto el reconocimiento de sus clientes, con muchos de los cuales entablaron amistad, como el de profesionales de la gastronomía y guías de viaje de referencia. Entre estos reconocimientos destacan el premio Coq d’Or de 2002 y las recomendaciones de guías como Le Routard.

También crearon dos nuevas especialidades: la crème de Noisettines, su crema untable de avellanas, en 2001, y la Mécoquine en 2004.

Premio gastronómico Coq d’Or

Edith y Michel Noyez, fundadores de Noisettines du Médoc


Los años 2010

2017: Noisettines entra en el diccionario francés Petit Larousse

Reconocidos como Artisan de Qualité por el Collège Culinaire de France desde 2018

Fiel a sus orígenes, la familia Noyez ha elegido mantener una empresa de pequeñas dimensiones para preservar su saber hacer artesanal en su pueblo de 250 habitantes.

Nuestros productos se elaboran íntegramente a mano en el obrador familiar y se seleccionan, pesan y envasan también a mano. Están hechos con ingredientes naturales, sin conservantes ni colorantes. Desde 2006, las Noisettines se elaboran en tandas de 1,8 kg cada 25 minutos, en nuevos recipientes de cobre.

A finales de 2008, Edith y Michel comenzaron a transmitir su historia y su saber hacer a su hijo Romain y a su esposa Thi Hà. Ambos continúan la tradición familiar, creando nuevas especialidades, como la galleta Sablé 33 en 2009, y abriendo la primera tienda Noisettines en Burdeos en 2011.

Hoy, la empresa cuenta con un equipo de cinco personas, incluidos Romain y Thi Hà.

Distinción Artisan de Qualité del Collège Culinaire de France La palabra Noisettine en el diccionario francés Petit Larousse

La empresa familiar Noisettines du Médoc en los años 2010

Desde 2020

La historia continúa en Blaignan, en el obrador familiar donde las Noisettines du Médoc siguen elaborándose a mano con la misma exigencia artesanal.

Junto a Romain y Thi Hà, la nueva generación también crece dentro de esta casa. A pesar de su corta edad, Raphaël ya disfruta participando a su manera, observando y ayudando a sus padres en esta aventura familiar.

El futuro está aún por escribir, pero lo esencial permanece: preservar el saber hacer, el espíritu familiar y el gusto por las cosas bien hechas.

La familia Noyez en Noisettines du Médoc en 2026